martes, 31 de mayo de 2011

Turistas




Existen dos tipos de turistas. Los que pagan peajes o los que prefieren quedarse en sus camarotes.

Cada día en el que renuncio a visitar el paisaje de las palabras honorables, de las ideas preclaras, de las fuentes cristalinas sin fango que las enturbie, pago un peaje.

Cada día es un divorcio con mi parte menos mundana, aquella parte anciana donde los códigos son para todos iguales. Pago un peaje.

Cada semilla que dejo crecer en mi de rencor es un pellizco de amargura a este caldo humano formado por niño, hombre y anciano. Nos volvemos huraños con nosotros mismos y con el prójimo, no te digo. Pagas un peaje.

Sin embargo, las cosas y causas nos mueven. Nada permanece. Todo cambia. El paisaje que se aprecia por tu ojo de buey es una parte del todo que desde tu camarote se reducirá a la mínima expresión. Al final, pagarás un peaje.

Siéntate, ponte cómodo. Yo me bajo de este barco a la deriva con mi mochila al hombro a la búsqueda de nuevas buenas intenciones. Disfrútalo, estás a salvo de todo mal hasta que una noche te despiertes entre sudores fríos entre ruidos lejanos apagados. Es como si el sonido escapara del aire. Gritarás pero nada saldrá de tu boca. Aprenderás rápido a tener calderilla para los próximos años de peajes. Turista secuestrado. Pagarás peajes.

Me pondré a salvo de tu pesadilla, de mi pesadilla. Viajaré en busca de buenas intenciones con mi mochila llena de agujeros al hombro y una sonrisa de alivio por no haberme hundido contigo.

viernes, 20 de mayo de 2011

Sonrie

Dicen que odiar es para perdedores
me siento un eterno perdedor a tu lado
me recuerdas todo lo que no he logrado
y no puedo más que agradecerte lo bueno de tu sonrisa

Dicen que amar es para soñadores
me siento un eterno soñador a tu lado
me recuerdas todo lo que siempre soñé
y no puedo más que odiarte lo bueno de tu sonrisa

Dicen que perdonar es curativo
me siento un enfermo crónico a tu lado
me infectas las heridas con cada vacío de tu ausencia
y no puedo más que decirte, te amo.

jueves, 12 de mayo de 2011

Siamesas

Te había prometido que no nos volveríamos a ver. Mentí. Esperaba la ocasión perfecta para volver a ti. Una noche más nos encontramos y jugamos. Los dados trucados. Me esfuerzo en entender los patrones de juego sin esperanza de un resultado positivo. Apostamos todo a número ganador, perdedor...da igual. Estamos jugando cuando hace tiempo te prometí que no lo volvería a hacer. Pero es lo que tiene tu presencia. Lo nubla todo, hace que todo carezca de importancia y me ofusco entendiéndote, perdiendo el tiempo que no me sobra, pronunciando noes que atesoro.

Las sensaciones son tan contradictorias como siamesas. Tan cerca y tan lejos.

jueves, 7 de abril de 2011

Adicto

A mi alrededor todo carece de olor
Las señales químicas se venden en frascos
Mi nariz te busca, soy tu adicto
Y finjo no saber más de ti

Corro, la arena me delata
El sol me señala con su mirada cansada
Imagino la tierra sin palmeras de lata y puentes
Y finjo ser feliz aún sin ti

Creo que podré lograrlo
Cerrar las puertas, volver a intentarlo
Esconderme de todos menos de mi

Pasas de largo, sin dejar huella
No te importa
No te importa
Mañana ya terminó
Es tarde, tienes sueño
Vete susurras, necesito más
Necesito un poco más.
Frascos vacíos
En la existencia del hombre nada.

viernes, 25 de marzo de 2011

Sentido

Todo lo que una vez fuiste se escribe en una palabra que sólo tu fino sentido del oído puede ignorar.

domingo, 20 de marzo de 2011

De cara a la pared

De cara a la pared, llorando
todo se vuelve extraño
Llorando, no hay nada ni un quizás
De rodillas contra la pared todo arde
y las lagrimas se evaporan en tus manos
Te quiero amar te quiero beber, saborear...
otra vez.

Las entrañas gritan de cara a la pared
todo deja de ser extraño
llorando lo veo todo claro ni un quizas
no hay colores solo impresiones

De cara a la pared llorando
todo se vuelve mas claro ni un quizas
ni un porque, solo

domingo, 13 de marzo de 2011

Sobrevivir entre las sobras.


Sobrevivir supone renunciar a todo lo que te importa salvo una cosa. Tú mismo. El precio a pagar puede que no compense por las noches. Se hacen extremadamente largas si no tienes a alguien a tu lado que te recuerde que no todo es tan terrible. Que al calor de una hoguera, todos los demonios son iguales. Sombras.

A tu alrededor un mundo de sobras. No hace falta nada para llevártelas a casa. Lo perdiste todo en tu última apuesta. Ahora te sientas ante una agónica hoguera temblando por el frío de tus miedos.

Mañana será otro dia. Tal vez salga el sol y sea fácil secar lo poco que queda. No tienes más opciones. Continuar caminando. Es lo que pedias la primera noche. Una oportunidad. Te dije que tuvieras cuidado con lo que deseabas. Mírate ahora. Tan miserable que hasta los cadáveres se rien de ti. Ellos corrieron mejor suerte. Te queda un largo camino. Elije bien el destino y a quien otorgas el cartel de amigo.

Consuélate. Hazlo de una vez para dejar tan lastimero rastro. Levanta la cabeza, apaga los rescoldos y sigue caminando. No te detengas. Tienes un enorme y vasto mundo como baño. Nadie te observa.

Si quieres que te deje tranquilo de una vez, que no me asome a tu conciencia desde los oscuros rincones de tus instintos prométeme una cosa. No te detengas ni malgastes tus lágrimas. No crecerá nada aunque con ellas empapes esta sucia tierra devastada. Ahorra ese líquido para la larga travesía que te aguarda.