jueves, 24 de junio de 2010

Arde, quema, huele






Me gusta escucharlas desde la habitación en penumbra

Una voz acompasada por la esperanza

Es lo que solían repetir…la misma palabra.

Le gritan a sus madres, vamos!

Dejemos todo esto atrás

Este es el camino hacia otro día

Donde la esperanza nacerá.

Cierro la puerta de la habitación en penumbra

Ellas callan, en la noche tal vez más larga.

Quemaré todo lo que poseo

Excepto mis manos.

Ellas callan, sin rastro de esperanza

En esta noche tan larga.

La madre nos sonríe cada mañana

Nos ve ahora nacer allá donde el sol

Quema todo…excepto mis ojos.

martes, 22 de junio de 2010

Chrysalis





Cuando la noche cae, las sombras ocultan todo mal
Mi cuerpo me rechaza, te pertenece
Mientras mi conciencia
Castiga la tozudez
Esperarte todavía.

Mis ojos, los tuyos se cierran sin llevarme con ellos
Quedo vacío, inerme
Nada me pertenece
Todo desaparece
Menos el pulso
Menos el pulso.
Menos el pulso.

La simple presencia de mi mismo
Me recuerda lo duro de la caída
Lo duro de levantarse cada día
Y sin embargo, sonrío
Te sonrío.

domingo, 20 de junio de 2010

Yo no tengo glamour




Te cruzas con cien conversaciones estúpidas esta noche.

Reacción a la reacción.

Mis noches contigo son parte del mobiliario urbano.

Recuerdos de tú paso por bocas depiladas.

No debería ser así, todo nuestro, nada de ellos,

pero, has elegido así.

Ahora me pregunto que fue lo que me llevó a ti.

No sé...te sumerges, te sumerjo, sueño profundo.

Pedazos




¿Qué es lo que quieres?

Un pedacito de ti

Tan sólo una parte de lo que serás

Conmigo o con cien más

No hace falta, no tanto

Traerte a este lado de la cama

y cortarte

¿Qué es lo que quieres?

Un pedazo de mí.

miércoles, 16 de junio de 2010

Sardine



Este es el último día de nuestros días

Latas de sardinas abiertas con tijeras

Mi hermana pequeña hace mucho tiempo se hizo mayor

El tiempo no podía pararlos

Muchacha tímida, no pierdas tu voz

Tú y yo solos, no hay nada por lo que luchar

Pasemos un buen momento, déjame hacerte sonreír

Secar tus lágrimas

Me quedé abrazado, sentado mientras el sol se ponía

martes, 15 de junio de 2010

Le Haine

Desconozco el cómo y el cuándo nos conocimos
El tiempo podría estar revuelto o seco como mi boca
Las semillas germinan al margen de las ironías
y tu vida junto a la mía se encuentran.

El odio te ama, te cuida, te mima de la misma forma
Que el amor te humilla, te arrincona y te arroja.
Cicatrices en la cara, batallas todavía luchador, la mirada…
Te delatas y por eso sé que te odio

domingo, 13 de junio de 2010

Circulos

Me paso todas las noches en los mismos lugares con las mismas figuras vacilantes, fuera de si. No les culpo. Les han escupido en más de una ocasión. NO es fácil trabajar sólo por dinero. Formar parte del engranaje sin más aspiración que el final de mes. Dónde refugiarse?.

Me he dejado ir. He sido amable una vez más en esos nobles lugares dónde pedir que te laven el vaso es así como un insulto. He sido hasta servicial con la camarera del flequillo milimétrico. Me gusta. Yo a ella no pero es algo con lo que convivo a diario. Normalizar el rechazo es una buena forma de tolerar la rutina. Disfruto así más de lo no esperado.

Hoy han venido amigos a casa a cenar. Todo normal salvo por el pequeño detalle de la invitada esperada. Esa persona que te hace perder un poco la paciencia o la compostura en cualquiera de sus vertientes. Para bien o para mal...ella me hace sentir nauseabundamente raro. Perder el control estando sobrio es malo...demasiado. Perderlo en sí fuera del ámbito doméstico incluso peligroso. Esa persona hace que las fronteras entre lo doméstico y público sean casi casi como sinónimos.

Me he acercado más de la cuenta a esa invitada...he sido amable una vez más incluso me he permitido el lujo de tutearla. Lo peor de todo es que no he sido consciente. Ha sido natural cosa que no puedo controlar. No forma parte de mi y eso me da miedo porque el descubrir que hay cosas que desconozco de mi mismo o que hay muertos resucitados en mi vida acomodada de escritor amateur que preferiría negar para no romper la rutinaria tranquilidad en la que me he asentado. La rutinaria tranquilidad de no perder la cabeza más de lo indicado por los médicos y psicólogos que son a la postre, quienes saben lo que está bien o mal.

Por mi parte...le permito a mis dedos que salpiquen este blanco con su particular homenaje.